Lima, noviembre del 2022.— Todos los 30 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Acuicultura, una actividad que se encarga del cultivo de peces, crustáceos, moluscos y algas, importantes por ser el generador de proteínas más eficiente del mundo y cuyo reto en busca de la seguridad alimentaria obliga que a mediados de este siglo duplique su producción actual. 

En ese marco, existen programas que buscan salvaguardar especies acuáticas continentales que pueden verse afectadas por su pesca indiscriminada, como el “Programa de Desarrollo Sostenible del Camarón de Río” desarrollado por Celepsa, empresa de generación de energía eléctrica, que busca evitar la pesca de los camarones en su periodo de reproducción, haciendo respetar su veda y permitiendo el nacimiento de más de millón y medio de estos crustáceos el presente año en Cañete.   

“Desde el 2003 trabajamos para concientizar a los pobladores de Cañete, donde tenemos nuestras operaciones, sobre todo a los comercializadores, dueños de restaurantes, turistas y demás actores locales, sobre la importancia de no pescar en época de reproducción de la especie camarón, lo que se le conoce como época de veda”, comentó Ana Muñoz, Coordinadora de Desarrollo e Innovación Hidrobiológica de Celepsa, empresa del Grupo Unacem 

El programa se encarga del monitoreo, sensibilización sobre las buenas prácticas de pesca, así como del control y vigilancia de esta especie durante la veda y el periodo comercial, con apoyo de los camaroneros, acceso a intervención fiscal y policial en compañía de la Dirección de Producción del GORE Lima. De esta manera, se controla y evita la extracción a través del uso de canastas y métodos prohibidos como la aplicación de veneno para la captura de esta especie, así como evitar su consumo. 

“Hemos sido reconocidos con el Premio Nacional Ambiental en la categoría Gestión de la Biodiversidad, por promover una adecuada gestión y manejo responsable del recurso camarón en la cuenca Cañete. Y a pesar de que el camarón se ha sometido a una intensa extracción a causa de la crisis por la COVID-19, las poblaciones se han mantenido en una cantidad estable”, agregó Muñoz .  

A través del programa, este año se han logrado incautar aproximadamente 543 canastas que equivalen a más de 6,5 toneladas de camarones (cada canasta tiene una capacidad de captura de aproximadamente 12 kg), de los cuales el 80 % corresponden a hembras en reproducción. 

Asimismo, debemos destacar que con ello se ha permitido el nacimiento de 1 410 594 juveniles de camarón de río, así como 2 097 376 entre 2019 y 2020, lo que impacta positivamente en la productividad de la especie y el buen desarrollo del ecosistema acuático a lo largo del río Cañete, donde el camarón juega un papel importante, construyendo el camino a su sostenibilidad.