Lorena Gaviño, subgerenta de Sostenibilidad de Celepsa, comenta sobre sus iniciativas para mantener los compromisos de RSE con sus zonas de influencia y reducir la emisión de carbono junto a sus proveedores. 

¿Qué iniciativas de RSE han trabajado durante la pandemia? 

Tuvimos que ver la forma de darle continuidad a los programas. Así, desarrollamos la estrategia Covid: una sola energía. Es un programa 360 que busca garantizar el bienestar de estos públicos. Por ejemplo, en el caso de gestión del territorio, vimos cómo transformar la operación presencial a un formato virtual.

También garantizamos los compromisos de pagos con nuestros colaboradores. Tenemos una empresa que hemos desarrollado en el marco de nuestro compromiso sostenible, se llama Mi Valle y está conformada por mujeres de la zona. Entonces, cuando arrancó la pandemia se redujo el servicio en planta, pero decidimos mantener los pagos con esta empresa. 

¿En qué consistió su transformación de la gestión del territorio?

Evaluamos cómo adaptar nuestra estrategia de aproximación al territorio para seguir trabajando con nuestros grupos. El año pasado les dimos continuidad a los proyectos en un 90% sin comprometer su efectividad, beneficiando a las familias, generando empleo local. Hemos asumido el compromiso de contratar mano de obra local para proyectos de mejoramiento de infraestructura hidráulica.

¿De qué forma buscaron asegurar el bienestar de sus trabajadores?

Desarrollamos distintas iniciativas, pero una que personalmente me gustó mucho fue una plataforma denominada Celepsa en La Plaza. Lo que hizo Celepsa en alianza con Los Productores y La Plaza fue poner a disposición de los colaboradores y sus familias toda una plataforma de entretenimiento. Estaba constituida de talleres, webinars, obras teatrales, para poder asegurar estos espacios de compartir y de distracción. Además de charlas con un equipo de psicólogos.

Entendiendo que los padres de los colaboradores eran un grupo muy vulnerable, ampliamos los beneficios de los seguros de salud para que los puedan incorporar. Para darles tranquilidad a los trabajadores, además del tema de kits de oxígeno, medicinas, etc. 

 

¿Qué iniciativas desarrollaron hacia las comunidades de sus áreas de influencia?

Son varias comunidades que viven en nuestra zona de influencia, que es Cañete Yauyos. Con las iniciativas que tuvimos el año pasado estábamos beneficiando a más de 8,000 personas. Primero vimos cómo asegurar los compromisos con ellos. Pero ya en una siguiente etapa evaluamos cómo fortalecer su sistema de salud. Entonces firmamos un convenio con la dirección regional del gobierno regional, y desde ahí tratamos de entender cómo funcionaba el sistema de salud.

Así salieron las donaciones, pero también entendimos que uno de los temas que se debían fortalecer era el traslado de pacientes críticos al hospital de Cañete. Ahí se vio la provisión de un kit para las ambulancias que permitiera que este traslado tenga los cuidados que el paciente necesita. También vimos cómo ayudar a sensibilizar y explicar todo el proceso de vacunación, y lo trabajamos con la Dirección de Salud de Cañete.

 

¿Cómo el Covid-19 ha cambiado la estrategia de sostenibilidad de Celepsa?

Nos ayudó a agilizar ciertos procesos que ya se venían desarrollando en la empresa. Nuestro propósito es ser el aliado que el país necesita para poder alcanzar la neutralidad de carbono, que es un compromiso para el 2050. Para que podamos lograrlo necesitamos acelerar nuestro crecimiento a partir de energías renovables y soluciones energéticas, pero también acelerar el crecimiento de terceros. De tal manera que podamos darles a nuestros clientes soluciones energéticas integrales, pero también ver cómo podemos responder para cerrar las brechas que hay vinculadas con energía en el país.

Hemos pasado de comercializar electrones, y ahora nuestro core de negocio es la sostenibilidad. Nosotros vendemos sostenibilidad y ya es parte del ADN de la empresa.

¿En qué sentido venden sostenibilidad?

Cada decisión que tomemos nos tiene que llevar a descarbonizar. Por eso nos vamos a enfocar en portafolios de energías renovables y soluciones energéticas integrales a partir de energía renovable. Así como también seguir invirtiendo en responsabilidad ambiental. Nuestra operación tiene que estar integrada a todo un entorno. 

Ahora queremos sumar a otros en este esfuerzo. Y por eso hemos lanzado un distintivo que es la triple C, que es el compromiso carbono negativo Celepsa. Tenemos que sacar más carbono de la atmósfera, y asumimos el compromiso como un movimiento colectivo. Para sostenibilidad no hay competencia, todos tenemos que sumar esfuerzos.

¿Cómo han trabajado este enfoque con sus trabajadores?

Hemos desarrollado un diplomado, y ya estamos terminando la primera promoción. No solo busca poner a disposición herramientas para la toma de decisiones que busquen este triple impacto, sino llevar a nuestros colaboradores para que puedan identificar proyectos que estén orientados hacia eso. También hemos incorporado personal orientado a fomentar productividad e innovación, y es así que creamos un programa que se llama Celepsa Thinkers, que busca desarrollar habilidades en design thinking en colaboradores.

¿Qué otras iniciativas han trabajado con sus stakeholders

Desarrollamos con proveedores clave la incorporación y entendimiento de los indicadores ASG, para que puedan identificarlos e incorporarlos a su gestión. También seguimos trabajando con las comunidades en la mejora de la infraestructura hidráulica, habilitando canales para que haya mayor disponibilidad de agua, lo que impacta en sus cultivos. Además, seguimos trabajando los proyectos productivos para Marañón, todo el tema de mejoramiento genético ganadero, y la incorporación del cultivo de quinua y papa.